3 dic. 2014

Que tú.

Que cuando todo vaya mal,
estés tú.

Que cuando no sepa hacia dónde ir,
me cojas la mano y me lleves contigo.

Que me beses,
siempre,
rápido,
continuo.

Que me mires con esos ojos que me encantan,
que me embeben,
me cautivan,
me dominan,
y me someten a ti;
y me hagas creer que no existe
nada malo,
más allá de ese color y estas paredes.

Que me abraces,
en los días fríos,
y me cubras con tu continuo calor,
porque me encanta sentirme así:
segura,
a salvo,
en tus brazos.

Y también así:
feliz,
viva,
en ti.

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