16 mar. 2015

Ex-pertas.

Todo el mundo sabe que hay una lucha interior constante, en todas las relaciones, entre la pareja actual y la exnovia. 
A veces, cuando te das cuenta de que no merece la pena y de que es una reacción realmente inmadura, empiezas a pensar:

La vida de las personas es pasado, presente y futuro. El pasado se forma por problemas, lloros, caídas, rupturas, viajes inolvidables, personas que te marcan, otras que te enseñan, miradas, fotos, tesoros... 
El presente, en este caso, somos tú y yo; y el futuro, son todas las promesas y los planes que nos hacen creer que esta vez sí. ¿No es eso lo importante?

En mi caso, solo ha habido dos relaciones que me hayan marcado realmente: La primera, pasado, que me hizo aprender a querer, crecer, madurar y conocerme. A pesar de eso, lamentablemente, también me di cuenta de que el amor se puede convertir en un auténtico monstruo si tu cabeza y tú os lo proponéis. Aquella vez, mi gran historia de amor se convirtió en un sinvivir con consecuencias de las que me arrepentiré toda la vida, pero que sé que si tuve que vivir, es porque en algún momento me serviría para algo. 
Ha llegado el momento.
Ahora, esa experiencia se ha convertido en mi referencia, en un miedo que me hace ir con cuidado, paso a paso, y que me hace disfrutar día a día de tener a mi lado a una persona impresionante. Se ha convertido en algo, que me hace saber qué se siente cuando conviertes a alguien en parte de tu vida, y entonces desaparece.

Y esa relación es un 90% de lo que soy.

Ahora mismo tengo la suerte de estar viviendo otra totalmente distinta, maravillosa, presente, con una persona que me ha enseñado que cada relación es un mundo, única e irrepetible; y que no se querrá nunca como se quiso la primera vez, pero que se puede querer incluso más, si tienes la suerte de dar con una persona capaz de ordenarte la cabeza y arreglarte el corazón.

(Gracias, cariño.)

Por todo esto sé que no merece la pena esa lucha, supuestamente impuesta por la sociedad entre pasado y futuro, porque la persona de la que estás enamorada hoy, también es parte de lo que vivió ayer. Y eso significa que el pasado siempre será algo importante; por lo que pienso que la mejor solución es querer informarse sobre él, para así, de paso, conocer a tu pareja un poco más.

Entrando en el tema de la amistad entre ex, cabe comentar que a veces te topas con una chica que te coge manía en cuanto empiezas la relación con el chico, y que al cabo de unos meses te das cuenta de que se ha dedicado a conspirar contra ti; lo que convierte a esa chica en un autentico incordio, porque por muy importante que haya sido para tu novio, te ha faltado al respeto. Eso es una gran excusa para tenerla entre ceja y ceja de ahí en adelante.
Otras veces, gracias a Dios, te encuentras con una chica encantadora, que ya que forma parte de la vida de tu pareja como amiga, es capaz se respetarte, de no mirarte por encima del hombro y de darte las gracias tanto por pequeños consejos, como por hacer feliz a la persona más importante de tu vida, que en algún momento, lo fue también de la suya.

Cuando te encuentras con personas así, sabes que quizá esa lucha no es algo social, sino solo el rencor que se crea la gente cuando ve que la persona con la que estuvo, ha sido capaz de rehacer su vida antes que ella.

No convirtamos el amor en algo malo, que el pasado siempre estará ahí y el presente, al fin y al cabo, es solo la oportunidad de aprender y de hacer feliz a esa persona, que tú no supiste aprovechar en tu momento.

No tengo nada más que añadir respecto al tema.

Solo me queda agradecer, tanto el hecho de haberme encontrado con él y de haber aprendido a querer de nuevo, y a quererme. A creer, cada día más, en los 'para siempre', a confiar y a ser feliz; 
como el hecho de haberla conocido a ella, que me ha abierto los ojos, y me ha hecho ver que el problema no era tan mío como pensaba, que lo importante es el ahora, el presente, y que esa lucha que se estaba combatiendo, realmente, no merecía la pena.

15 mar. 2015

Palabras sin sentido.

Estamos enamorados: yo de ti, tú de otra y él de sí mismo.
Todo en la vida se reduce al amor, pero ¿alguien sabe de verdad qué es?

Yo tengo la suerte de estar enamorada, pero aún así pienso que es solo una palabra sobrevalorada. Y eso que si tuviera que pensar cuál es mi palabra favorita en el mundo, diría 'amor' sin dudarlo ni un segundo.

Supongo que mi razón es que ahora que vuelvo a estar enamorada, (y gracias a Dios tengo más cabeza), me he sabido dar cuenta de lo difícil que es querer a una persona ¿no creéis?

Me explico: de repente, cuando has superado (o eso crees) al que fue tu primer amor, y te estás planteando una nueva vida sin hombres, solo y únicamente para vivirla de verdad y disfrutar de ti misma y de tus amigas, aparece.
Y no es un hijo de puta que te pudiera hacer más fácil odiarle y mandarle a la mierda, no; es un chico encantador que a parte de cautivarte con cada jodido respiro que da, también lo hace con cada palabra y cada gesto, porque claro, es muy amable contigo 'como ninguno otro lo había sido hasta ahora'.
Después cuando empezáis a quedar y piensas 'despacio, que luego ya sabes lo que pasa', te das cuenta de que a los cinco días ya te tiene babeando como a una idiota, lo que va en contra de tus nuevos principios y de ese nuevo yo-inaccesible-emocionalmente que creaste cuando te rompieron el corazón.
Luego cuando lleváis un par de meses y te planteas llevarle a casa, viene el problema de contárselo a tu familia, la cual ya le odia sin si quiera haber empezado a hablar, porque ven a todos los hombres como inmaduros-sin-corazón-que-solo-piensan-en-follar-y-que-luego-volverán-a-hacerte-daño.
Y así sucesivamente con una serie de mil y pico problemas y contras más, que se le añaden cada día a esa relación que esta-vez-es-la-definitiva y que esperas no tener que volver a pensar eso mismo en ninguna otra ocasión.

¿Y quién es el que ha conseguido superar cada problema?¿El amor? No. Tú, él y las ganas de querer.

Así que sí, pienso que es una palabra sobrevalorada y que 'amor' no es el amor en sí. El amor es el esfuerzo y las ganas que quieras ponerle a querer, entender, ayudar y apoyar a una persona. El amor es que creas no en un 'para siempre', sino en que si seguís juntos y no os rendís, ni optáis por la vía fácil, podréis conseguir algún día, todas esas promesas que tu cerebro cree vacías, pero que tú y tu corazón estáis deseando cumplir.