7 feb. 2016

Prefiero olvidarte.

Recuérdame cuando te cruces por la calle con una chica morena
que aparenta tener la vida bajo control,
o cuando veas a una pareja de adolescentes felices,
que seguramente pienses que están condenados al fracaso,
solo porque tú llevaste tus relaciones al mismo.

Recuerda que te quise y que no volveré a hacerlo nunca.
Ya no sé querer.
Por ti y por todos tus compañeros.

Recuérdame cuando escuches mi canción favorita en la televisión,
o cuando haya un concierto y sepas que voy a estar ahí.
Ojalá te maten las ganas de ir a buscarme y te quedes siempre
con la duda de qué hubiera pasado al hacerlo.

Recuérdame cuando pases por el colegio,
por todos esos sitios en los que fuimos uno.

Recuerda que a pesar de todo,
intenté entenderte,
pero no quisiste.

Me echaste tan rápido de tu vida,
que aún me sigo preguntando el por qué.

Ojalá tengas la mala suerte, de no poder olvidarte del daño que me hiciste.

Te odio de la misma forma en la que te amé.
Profunda y eternamente.

3 feb. 2016

Día 2.

Cuando me di cuenta,  mi padre había desaparecido y encima no había ni rastro de Ali.

Llegué a los jardines que rodeaban el internado, y allí me encontré con todos mis antiguos amigos: Esther, Sara, Fany... incluso estaba Dominic Purcell.

Días atrás había sido el cumpleaños de Fer, una de las personas con la que más historia tenía allí en el internado, y fui corriendo a felicitarle.
Le pedí un beso y aunque al principio iba a rechazarlo, cedió y me lo dio para después marcharse sin decir nada.
Dominic se acercó a mí y me abrazó.

-  Pilar, te he echado de menos.
- Y yo a ti, Dom.
- Por cierto... Creo que deberías saber una cosa sobre Fernando.
- Sorpréndeme.
- Va a ser padre... - <<¡¿Qué?!>>

Eché a correr y alcancé a Fernando antes de que entrara en el edificio.
- ¡Eh, espera!- grité un poco antes de alcanzarle.- Dominic me lo ha contado. ¿No pensabas decirme nada?
- Lo siento, Pilar...- me cogió de la mano y me llevo a unos de los bancos del jardín para hablar a solas - Cuando me echaron del internado, estaba realmente mal. No comía, no salía, no hablaba con nadie. Solo mi prima me visitaba. Un día, hablando en mi habitación, no sé qué pasó pero terminamos haciendo el amor. Al cabo de dos semanas me dijo que se había quedado embarazada y que no quería volver a verme. Tiene veintidós años, y le he arruinado la vida.
- Y tú acabas de cumplir dieciocho... Dios mío, ¿qué vas a hacer?
- Bueno, lo primero que hice fue llamar a la directora y contárselo. Ella me volvió a admitir en el internado para poder alejarme un poco de todo aquello. Y ahora, la verdad es que no sé hacia dónde tirar... Tomás, el orientador, nos ha dado cita a mi madre y a mí para hablar mañana. Mi tía no quiere saber nada de nosotros. Estoy realmente perdido.
- No sé qué decirte... Estoy anonadada. - le contesté cogiéndole la mano - Pase lo que pase.
- Pase lo que pase.

Después de la noticia que me acababan de dar y todo lo que había pasado con mi padre, realmente no sabía qué era verdad y qué era un sueño. No me podían estar pasando tantas cosas raras en tan poco tiempo.
Cuando entré al edificio me encontré con las internas más mayores que había conocido años atrás: Estefanía, Mónica, Cris... y también a un educador. Les saludé fugazmente y subí a la primera planta. Allí estaban ya Fany y Natalia corriendo de un lado para otro, con los últimos preparativos de la fiesta sorpresa que teníamos para María porque hoy cumplía veinte años.
Comencé a andar por el pasillo que llevaba a la sala de estudio, y a mitad de camino habían puesto una puerta de cristal. Entré y ya estaban alli todos los internos con los que había coincidido años atrás.
Un minuto después Álvaro Mel, Óscar Casas y Guillermo Campra entraron por la puerta.
- ¿Qué vas a hacer al final? - me preguntó Fany al ver que les miraba pensativa
- No lo sé. Estuve hablando con Oscar y me dijo que esta semana hablaríamos para quedar... Quizás venga ahora - aunque acababa de pasar de largo - Pero...
- ¿Pero?
- Aunque sé que ese bebé que está en camino me va a dar muchos problemas, solo tengo sitio en mi corazón para una persona.


Fer.