19 abr. 2016

Querida Pilar:

Si te dijeran que vas a morir mañana... ¿Qué canción querrías escuchar? ¿A qué película o libro acudirías? ¿A quién llamarías? Quizá...  ¿a tu madre, a tus abuelos, a tu primer novio, a tu mejor amiga?
Si la muerte fuera una vida en la que solo estuvierais tú y tus recuerdos... ¿Qué es lo que echarías de menos?

Hace diez años que te escribí esta carta, y aunque ahora estés leyendo esto y pensando que es una tontería, ojalá yo hubiera tenido una carta así en mis veinte. Ojalá hubiera sabido lo que iba a pasar.

Diría que esta carta es para mi yo del futuro, pero creo que  con treinta años ya habré aprendido a vivir. Prefiero que sea una carta a mi yo pasado, concretamente para la Pilar de catorce años.

Siéntate y lee:
Ya sabes lo que te gusta la comida, así que como primer consejo te voy a decir que comas todo lo que quieras. En tres años tu cuerpo se va a volver el peor de tus miedos y estar tan delgada jamás te volverá a ser fácil. La treinta y cuatro de tu época es una cuarenta ahora. 

Hablando de números... te vas a enamorar. 
Seguramente ya hayas ido a la vidente esa que nos dijo que estaríamos con tres chicos y luego nos casaríamos ¿no? Pues no le hagas ni caso. Es más, si todavía no has ido, no lo hagas.

Vas a conocer a muchos chicos. Nuestro corazón siempre ha tenido demasiado espacio vacío. Pero solo te vas a enamorar una vez. Y lamentablemente va a terminar siendo el peor de los dolores.
Creo que esa va a ser la vez que más dolor vas a sentir en tus primeros veinte años de vida. 
Llegarás a pensar que puedes morir, que tu corazón ha dejado de latir, pero no. Saldrás de esa. Ten paciencia y sé fuerte. Y sobre todo, no te obligues a querer después. 
Jamás volverás a sentir lo que sentiste, pero eso no es malo. Cada relación es única. No lo olvides.

También quiero que sepas que vas a irte a vivir a Madrid, pero no te creas que va a ser todo bonito. Pasarás cinco años en un internado.

Tranquila, aunque suene feo, ahí vas a conocer a las personas más importantes de tu vida y a pesar de que sí, vas a pasarlo mal, también te vas a hacer fuerte.  Así que no tengas miedo y lucha.

No te voy a decir que te vuelvas una insensible porque se que eso es imposible y que lo de llorar y poner a los demás por delante de nosotros va en nuestra sangre, pero por favor, no le des tanta importancia a las cosas. Y aunque te encante preocuparte por los demás, regálate algo de egoísmo de vez en cuando. Y cuida de ti misma y de tu cuerpo. No hagas ninguna tontería porque al fin y al cabo es lo único que va a permanecer siempre contigo.

Papá ya se ha ido, y aunque estés en tu peor momento, lo superarás. Sobre todo con las conversaciones con Sara y Esther.
No te voy a decir todavía quienes son, quiero que sea una sorpresa, pero eso sí, cuida de ellas si quieres que permanezcan siempre a tu lado. Son el mayor tesoro que nos ha regalado la vida en estos veinte años.

Viajar y escribir son nuestros sueños, pero aunque parezca que no, vas a tener que estudiar para conseguirlo. Y no te confíes, no va a ser tan fácil como parece. Por favor, no te des por vencida.
Ah, y aunque ahora creas que quieres ser periodista, yo a sesenta días de echar la solicitud en la universidad todavía no me he decidido. Pero no te estreses, tú vive y deja de pensar en la universidad, que todavía te quedan años por delante. Muchos.

Lee. Porque que te guste la lectura es un don, al igual que escribir, y te va a dar muchas alegrías. Hoy sigo luchando para que cumplamos nuestro sueño de las letras.

Y sobre todo, Pilar: vive.
No te encierres en casa, aprende a salir sola, ves a conciertos, al cine, rodéate de arte y de gente bonita y no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, porque...  ¿Si muriera mañana sabes la cantidad de cosas que quedarían pendientes?

Y no olvides que la persona más importante de tu vida, vas a ser tú.
Siempre.

Cuídate, te espero a los veinte.
Y a ti, la Pilar de dentro de diez años, si me estás viendo, deja de reirte. Seguro que piensas que no tengo ni idea de la vida y que no se lo que me espera.
Pero, ¿sabes qué? Estoy ansiosa por saberlo.

Nos vemos pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario