8 jul. 2016

Adiós.

Maldita esperanza.

Esperanza es esperar, sufrir, pensar, soñar.
Esperanza es este nudo que me está destrozando el estómago.
Esperanza es vivir esperando a que vuelvas de nuevo a mi vida ahora que ya te has ido definitivamente.

Que sí, que la esperanza y los soñadores mueven el mundo; pero creedme: es realmente duro vivir continuamente pensando en el futuro. Pensando en lo que vendrá y lo que lograremos o no cumplir.

Bueno, digamos que es realmente duro pensar en el futuro, porque en realidad la vida se te escapa cada segundo a más velocidad mientras te centras en cumplir y conseguir.

Gracias.
Gracias a mí porque por fortuna aprendí a ser y a sentir, me conocí, cambié y comencé a disfrutar realmente de la vida.
Después viniste tú y la volviste del revés.

Pero ¿sabes qué?
Sé que no hemos sido algo sin sentido, sé que ha sido importante para ambos, sé que aunque no nos entendamos, en el fondo, estamos tan conectados que sentimos lo mismo tapado aun así por ese miedo atroz a que nos hagan daño.

¿Ahora? Ahora solo queda seguir viviendo y olvidar.
Sobretodo olvidar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario