6 sept. 2016

Sé mis domingos.

Supongo que después de tanto tiempo, lo que nos pasa es que nos hemos acostumbrado a la idea de que nos queremos querer. A lo mejor ni siquiera es cierto.
Pero también creo que si no lo intentamos nunca, esta idea nos seguirá consumiendo durante el resto de nuestras vidas: ¿y si...?

Sé que no te gusta esto: las redes sociales. Pero ya sabes que este Blog es mi rincón de pensar. Es sentirse protegida, tranquila y sola aun estando rodeada de gente. Además ¿sabes qué? Casi todos los que lo leen dicen que no llegan a comprender mis historias. Por eso escribo tranquila sobre nosotros, porque es una historia que nadie nunca logrará entender si no son tú y yo.

Lo que quería decirte hoy, muy por encima, es que te echo de menos. Y que tengo miedo.
Y es que dicen que el miedo es eso que te pasa por dentro cuando estás a punto de hacer lo que tienes que hacer.
Y yo no sé si quererte es lo que tengo que hacer ahora mismo, es más, no lo creo. Pero sé que tengo ganas de que me desordenes la vida un poco más. Tengo ganas de que seas mis viernes y mis domingos. Y también esos momentos de latidos acelerados. Incluso mis lágrimas y el abrazo de después. Y si no funciona, te prometo que jamás me arrepentiré de nada.

Es un camino muy largo... ¿quieres recorrerlo conmigo?




''- ¿Te quedarás conmigo? 

+ ¿Quedarme contigo? ¿Para qué? ¿Para estar todo el tiempo discutiendo? 
- Eso es lo que hacemos, discutir. Tú me dices cuando soy un maldito arrogante y yo te digo cuando das mucho la tabarra, y lo haces el noventa y nueve por ciento del tiempo. Sé que no puedo herir tus sentimientos porque tienen un promedio de dos segundos de rebote y otra vez vuelves a la carga. 
+ ¿Entonces qué? 
- Pues que no será fácil, va a ser muy duro. Tendremos que esforzarnos todos los días y quiero hacerlo porque te deseo. Quiero tenerte para siempre. Tú y yo, todos los días. ¿Harías algo por mí? Por favor, imagina tu vida dentro de treinta o cuarenta años, ¿cómo la ves? Si es junto a ese hombre, vete. Te largaste una vez y lo soportaré otra si creyera que es lo que quieres, pero jamás tomes la vía fácil. 
+ ¿A qué vía te refieres? No hay ninguna fácil, haga lo que haga alguien acabará sufriendo. 
- ¿Podrías dejar de pensar en lo que quieren los demás? Incluso olvida lo que yo quiero y lo que él quiere o lo que tus padres quieren. ¿Tú qué quieres?"



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