25 may. 2017

Will you be my one?

Esto no es lo que necesito.
Ni sufrimiento, ni dolores de cabeza, ni tener que llorarte para que nos veamos. No busco a alguien que no me demuestre que está conmigo cada día, que me quiere y sobretodo, que me respeta.

No necesito tenerte en mi vida si no voy a ser más que un segundo plato. Y si no vas a saber hacerme feliz.

Yo cometo fallos. Muchos. Créeme que lo sé. Pero si estoy con alguien, estoy con él al cien por cien. En lo bueno, en lo malo y lo peor. Y eso es también lo que espero recibir.

Necesito un amor de verdad.

Un amor que me haga levantarme feliz por las mañanas. En el que irse a la cama enfadados no sea una opción, y en el que nos importe lo que sienta el otro, porque así es como las relaciones se sacan adelante.

Necesito un amor incondicional. En el que pensemos que estar separados va a ser el peor de los males, pero que confiemos tanto en el otro que cada día lejos, también cuente.

Necesito un amor que nadie entienda. En el que discutamos por gilipolleces, pero nos queramos tanto que sea inevitable acabar juntos la noche. Sea donde sea. Estemos donde estemos.

Un amor verdadero, absurdo, incondicional y que nos consuma. Pero en el que siempre encontremos la forma de volver al lado del otro, porque sabemos que no hay nadie más que sepa hacernos sentir así. Ni que sepa hacernos querernos a nosotros mismos por encima de cualquier otro, incluso él.

Y por último, necesito un amor real.
Una historia que sea nuestra, irrepetible, indescriptible, que no haga falta contar. Una historia sin etiquetas. Una historia que vivir. Juntos.

Nuestra historia. Que no será la mejor, pero será nuestra. Y con eso es suficiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario