19 may. 2017

La verdad de nuestra historia.

Ya llevamos muchos meses sin saber del otro, y créeme, se vive mejor así. 

Ya no busco tu coche entre los atascos de Madrid,
ni los bares de Gran Vía me recuerdan a todos esos besos que te di.

Ya no echo de menos tus manos,
ni el asiento trasero de tu coche.

Ya no busco más
de lo que fui capaz de tener.

Ya no escribo cartas que nunca leerás,
ni cuento los días que me quedan para verte.
Porque no volveré a verte más.

Ya no seguimos escribiendo,
porque hace mucho
que vivimos el final.

En todo este tiempo sin ti,
me he dado cuenta de una cosa:
nunca te quise.

Solo quería querer.

Todo fue una farsa, ¿sabes?
Los besos,
las películas,
las cervezas y las fotos perdidas.

Las conversaciones hasta las tantas,
las llamadas de madrugada,
los 'te echo de menos',
y los planes sin cumplir.

Y aunque me da pena decirte,
que todo fue mentira,
fue una de las mentiras más intensas
de mi vida.

No nos pertenecemos,
no estamos destinados,
no hay nada que buscar.
Ni conseguir.

Estoy mejor así.

Solo quería escribirte,
para decirte que
todo está olvidado.

Que no te quise,
pero te quise querer
más fuerte que nunca.

Que no te tuve,
pero te ansié.

Y ya se sabe que las prisas no son buenas,
y las adicciones,
a veces llegan a matar.

Que espero que seas feliz,
y hagas feliz.
Y que dejes que te quieran.

Que espero que no nos volvamos a encontrar,
porque no quiero desenterrarte,
ni que Sergio Carrión vuelva a recordarme a ti.

Que espero que,
solo a veces,
me eches de menos
con las mismas ganas
con las que siempre 
me echaste de más.

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