25 may. 2017

Se acabó.

Me he ido por la puerta de atrás,
pero me he ido.

Ya no sabía a qué más agarrarme para quererte un día más.
Ni tú sabías como dejar de dolerme.

Ya no podía despertarme de nuevo
echándote de menos.
Ya no podía seguir esperando que fueras alguien que jamás serás.

Tú eres tú con todas tus mentiras y verdades. Con todas tus virtudes y defectos. Con todos tus quereres y "te quise".

Pero yo ya no podía seguir siendo yo estando contigo.

Siempre que decidías volver, te abría las puertas. Siempre me hacía un poco más fuerte. Y sabía como volver a vivirte sin demasiadas expectativas.

Pero ahora...
Ahora ha sido imposible.

Estaba en carne viva. Abierta en canal. Vulnerable.
Mi corazón a la vista de todos. Y tú, haciéndolo pasatiempo.

Acabaste conmigo e hiciste tóxica la esperanza.
Y de mis primeras veces en mucho tiempo, un circo.

¿Sabes hacía cuánto no decía "te quiero"?¿O lo mucho que me cuesta siempre hacerlo?
¿Sabes las veces que me desperté de madrugada y toqué el lado izquierdo de la cama esperando encontrarte?
¿O la de veces que quise que esto fuera un sueño... y poder despertarme feliz y sin ti?

Nunca te has preocupado por saber cómo estaba. Ni tampoco por saber cómo es mi vida. Incluso cómo soy yo.

Para ti solo soy un conjunto de "dar por echo" que jamás conseguirás descubrir si son o no verdad, porque no hay nadie más que tú más allá de tus paredes.

Se acabó.

Se acabó sin empezar el amor. Y apareció sin deber la tristeza.

Y recuerda, que pese a todo te quise y te quise querer.
Solo espero que tú no lo hagas cuando yo ya me haya ido.

Adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario